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energía es, para unos, lo que hace avanzar la civilización;
para otros, el veneno que acabará con ella. El petróleo-que,
al ritmo en que se consume hoy, se terminará en cuestión
de medio siglo-enciende guerras, crisis económicas y
catástrofes ambientales, al tiempo que aúpa el
progreso económico. Los gobiernos inundan pueblos enteros
para satisfacer con represas hidroeléctricas la creciente
demanda. Pero también crece la impopularidad de la energía
nuclear y el interés por las fuentes renovables de energía.
La palabra clave aquí es sustentabilidad. Lea más
en IPS Noticias. |