POBREZA En Europa también hay mucho por hacer Por Sabina ZaccaroROMA, 8 oct (IPS) - Organizaciones de la sociedad
civil en Europa central y oriental le recordarán
a sus gobiernos que también hay pobres en sus
propios países, y no sólo en los del Sur. Lo
harán el 17 de este mes, Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza.
Ese día se hará un llamado internacional a
"ponerse de pie y manifestarse" contra la pobreza
y en apoyo a los ocho Objetivos de Desarrollo de
la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para el Milenio.
Definidos en 2000 por la Asamblea General de
la ONU, esos objetivos incluyen reducir a la
mitad la proporción de personas que padecen
pobreza y hambre (en relación a 1990), garantizar
la educación primaria universal, promover la
igualdad de género, reducir la mortalidad
infantil y la materna, combatir el sida, la
malaria y otras enfermedades, asegurar la
sostenibilidad ambiental y fomentar una
asociación mundial para el desarrollo, todo esto con 2015 como fecha límite.
La iniciativa es de la alianza Llamado
Mundial a la Acción contra la Pobreza (GCAP, por
sus siglas en inglés) y de la Campaña del Milenio
de la ONU para hacer que quienes estén en
espacios públicos durante las 24 horas siguientes
a las 21:00 GMT del 16 de este mes demanden una
respuesta política más urgente al problema.
El año pasado, en la misma fecha, unas 23,5
millones de personas se pusieron de pie para
condenar la pobreza, estableciendo según los
organizadores un récord mundial. Este año, los
activistas quieren "enviar un mensaje aun más
fuerte, que los políticos no puedan ignorar".
La movilización global representa una
oportunidad para que se escuche a organizaciones
de la sociedad civil que buscan más participación
en el debate actual sobre asistencia, cancelación
de deuda, negociaciones comerciales y control de responsabilidades públicas.
Pero también es una oportunidad para
fortalecer la comunicación sobre problemas
internos con los gobiernos de Europa central y oriental.
"El asunto clave de este año es hacer que el
público entienda que el GCAP no es sólo una
coalición de personas que miran a los países en
desarrollo, sino también a la pobreza y la
desigualdad en el Norte", dijo a IPS Julien
Vaissier, de la secretaría europea del GCAP.
"Si miramos a países como Rumania, vemos que
hay un enorme problema interno con la pobreza. El
GCAP es una manera de abrir las mentes de las
personas y hacerles comprender que a través de
este eco global pueden intentar generar un cambio en sus países", agregó..
Cierto aumento en la participación popular en
estas iniciativas se registró en Hungría, que se unió al GCAP en 2005.
"Yo no diría que la participación es lo
suficientemente grande, pero crece año a año",
dijo a IPS Balázs Frida, de la coalición húngara.
"Primero fue muy difícil movilizar gente
porque el caso de Europa central es especial. Las
personas no se consideran a sí mismas pobres ", explicó.
La coalición húngara organizará el 17 de este
mes conferencias, manifestaciones, exhibiciones
de películas, debates públicos y un seminario sobre políticas de asistencia.
República Checa también se unió a la campaña
global en 2005. "Cada año es un gran esfuerzo
llegar a nuevas organizaciones, nuevas ciudades y
comprometer a otros grupos, como los estudiantes,
a los que nunca se habían acercado antes", dijo a
IPS Petr Lebeda, de la coalición nacional checa.
"Aunque es difícil controlar la participación
de la gente, recabamos alrededor de 527.000
firmas para una declaración a ser entregada al
primer ministro y a la Asamblea General de la
ONU. La capacidad de los pueblos de manifestarse
por los derechos está mejorando", agregó.
"En la República Checa hay una tradición de
activismo por los derechos humanos que data de
los movimientos disidentes bajo el régimen
comunista. La defensa de los derechos humanos era
una parte fundamental de la resistencia que causó
la caída del régimen", indicó.
"Se hizo mucho énfasis en eso, tanto en
círculos oficiales como en la sociedad civil,
aunque más concentrado en los derechos políticos,
la libertad de expresión, de religión, y de reunión", añadió.
Ahora también hay "mucha actividad en
términos de defensa de disidentes en Cuba, Corea
del Norte, y en el problemático régimen de Belarús", dijo.
Los activistas también se concentran en
defender los derechos alimentarios, "un concepto
con el que todavía la sociedad civil y el público
no están muy familiarizados", señaló Lebeda.
(FIN/2007) Envíe sus comentarios al editor |